lunes, 18 de junio de 2012

Es necesario dominar el inglés

En una entrevista de trabajo el entrevistador, tras mirar por encima el CV, mantiene el siguiente diálogo con el aspirante al empleo:

- Pones aquí que hablas inglés.
- Oui, oui, monsieur - contesta el entrevistado muy seguro de sí
- ¡Pero eso es francés!
- ¿ah, sí?, pues póngalo, póngalo ahí también, por favor

No deja de ser un conocido chiste, pero la sabiduría popular dice que "entre broma y broma la verdad asoma".

Esta es la historia exagerada de nuestro nivel cultural en idiomas. ¿Tuvieron ocasión de ver la última rueda de prensa del Presidente del Gobierno?, ¿cuando le preguntaron al Presidente del Gobierno en inglés?, en cualquier país centroeuropeo no sólo el presidente le habría contestado en un correcto inglés sino que el ciudadano medio habría seguido sin problemas pregunta y respuesta. Inocencio Arias acaba de presentar su libro “Los presidentes y la democracia”, según cuenta, aunque alguno se defendiera en otro idioma, ningún presidente desde Suarez a Rajoy hablaba inglés, y concretamente dos, Suárez y Zapatero, no hablaban ningún idioma diferente del castellano.

Ahora, de acuerdo con el “Marco común Europeo de referencia para las lenguas” todo alumno universitario de grado ha de acreditar un nivel B1 en una lengua extranjera. Y eso que tanto nos está costando implementar en las Universidades ha sido una concesión europea a la baja, visto nuestro nivel nacional. El objetivo se irá subiendo paulatinamente. Concretamente el nivel B1 exige que el alumno “Sea capaz de comprender los puntos principales de textos claros y en lengua estándar si tratan sobre cuestiones que le son conocidas. Sepa desenvolverse durante un viaje y producir textos sencillos y coherentes sobre temas que le son familiares. Además pueda describir experiencias o acontecimientos" 

Pues digo yo que si eso se exige a un universitario, a un gobernante debe exigírsele bilingüismo al menos, incluso más de un B1 para estar en cualquier lista electoral. Y es que lo peor no es la deficiencia idiomática, sino la autocomplacencia, y como ilustración la verdad asoma en esa otra broma:

Un extranjero para el coche junto a un labriego y su hijo, y le dice:
- Excuse me do you speak English?
- No entiendo lo que me dice (póngase incluso un castellano menos correcto)
- parlez-vous francaise ?
- Que no me enteeeeeeeero
- ¿Parli italiano?
- ¿Qué le "paaaza" en la booooca?

así que el extranjero sube la ventanilla y sigue con desesperación su camino. El hijo se acerca y dice al padre:

- ¿Ves padre?, es muy importante saber idiomas
 A lo que el padre contesta:
 - "P`a" lo que "l`ha zervío a eze"