jueves, 25 de octubre de 2012

Sólo aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo

En ocasiones la enfermedad de la gota es denominada "enfermedad de los reyes" porque se asocia su desencadenamiento al consumo de ciertos alimentos a los que sólo los muy privilegiados tenían acceso.

Llegó septiembre y con él vuelve el "síndrome postvacacional" al que deberíamos llamar desde ya "la enfermedad de los privilegiados" y nos debería dar incluso vergüenza mencionarlo. Con un 25% de desempleo en España y un 37% en Jaén (por cada dos que trabajan hay un tercero que está en el paro).

Antes este síndrome era un estado de ansiedad, hoy es un lujo sólo al alcance de aquellos que tienen trabajo y además un descanso tal que les permite desconectar.

La ansiedad la tienen ahora los que dependen de la ayuda de 450€, los que rebuscan en los contenedores, los que reciben la puntilla con el IVA o las tasas escolares, etc.

Pero no es momento de esperar lamentándonos a que arreglen la situación los del gobierno, los alemanes o los de la "VISA Gordillo".

Apple, la mayor empresa de la historia, estableció un novedoso modelo de negocio para los contenidos musicales cuya idea era tan simple como descriptiva: vender canciones a menos de 1€ pero a millones de personas, si mucha gente le aporta muy poco beneficio la suma puede resultar impredecible.

Así es como tenemos que sacar esto adelante, aportando todos un poco de lo que valemos, todos. Ya lo decía Ortega y Gaset: "Sólo aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo, si todos prefieren gozar del fruto la civilización se hunde"

Feliz vuelta al trabajo, privilegiados. Y al resto, demandarnos nuestro esfuerzo.