lunes, 22 de abril de 2013

El museo de cera y sus personajes

Dado el contexto, he tenido que rebuscar en los titulares de la semana pasada para comentar una noticia que nos evadiera de tanta tragedia humana,... y ¡la encontré!: retiran del Museo de Cera la figura de Isabel Pantoja.

 Si han tenido ocasión de ver lo poco que le favorecía la copia pensarán que la hizo la tal Chelo García Cortés, y hasta que la tonadillera estará agradecida, pero ¿cual es el motivo de la retirada?, pues que ella ha sido condenada por blanqueo,...aunque finalmente se ha salvado de la cárcel "por los pelos". Por cierto, lamentable espectáculo el ofrecido por ciertas televisiones al enseñarnos el estado interior de la tonadillera tras el desvanecimiento (me refiero al físico, no al que sufre como ídolo; y con lo de "mostrar el estado interior" no me refiero a su estado emocional...

Pero volviendo al Museo de cera, es curioso que sea uno de los que tienen las figuras con más vida. Ya ha llegado Su Santidad Francisco, retiraron a Marichalar en una carretilla, ahora se llevan a Isabel Pantoja (no sabemos cómo, si en otra carretilla o arrastrándola del pelo), y a Urdangarín lo quitaron de la sala de la familia real y lo llevaron a la sala del deporte, de momento. Y no lo han llevado a Qatar porque se derretiría. Pues si el museo refleja tanto la realidad a quien corresponda me gustaría hacerle caer en lo siguiente: retiraron a Zapatero de la sala de presidentes (como cada cambio de Gobierno) pero a Rajoy en vez de llevarlo allí lo han puesto en la sala de la familia real, ¿porqué?, pues porque con la retirada de los yernos "la familia real se estaba quedando sola"...(curioso)

Para los responsables del museo unas sugerencias: si van a seguir almacenando a los dobles de los condenados judicialmente, apliquen calor a las figuras, para derretir algo las caras y que ocupen menos espacio, pues no va a caber allí tanta CARA DURA.

Y para mantener a las figuras de fuera el "método Cañete": una ducha fría cada mañana y no se le derrite la cara ni al más pintado.

Queridos oyentes (y lectores en la web), si tienen ocasión vayan de museos, al de cera o a uno que les transmita cultura...que no hay más cera que la que arde.