lunes, 27 de octubre de 2014

No lo leas si eres un cagaprisas

El jueves pasado se publicó la vigésimo tercera edición del Diccionario de la Lengua Española, tras trece años de espera y con casi 5.000 entradas nuevas y 22.000 modificaciones

Y es una prueba palpable de lo que han deparado estos años, pues sólo por lo nefasto de la situación han saltado al diccionario las palabras mileurista, intervencionismo, cortoplacismo, prima de riesgo, ...o..., burka, gorrilla, ciclogénesis, antipersona,

Quitando el componente negativo, es un termómetro de la evolución social, basta pensar en las palabras que han entrado para que veamos cómo estamos transformando la sociedad: bótox, antiarrugas, pilates, coach, spa,  tunear, botellón, okupa, maría (por marihuana), feminicidio, y por supuesto la inmersión tecnológica con la brecha digital correspondiente: tuit, wifi, tabletas, migraciones, intranet, buscador, liberar, acoplar, pantallazos, nube, hacker y cómo no, redes sociales.

Otras que aquí usamos menos de momento son limpiavidrios, guardavidas (nuestros socorristas) o ir al kinder (que no es un huevo de chocolate sino un jardín de infancia), conflictuar y propagandear (ojo, que vienen elecciones).

A los pesados les podemos llamar plomizos, a los impacientes cagaprisa...

Hay otras curiosas, como amigovio, que es más que amigo pero menos que novio; de momento no ha entrado 'follamigo', quizá porque no está claro si es más que amigo y menos que amigovio, o más que amigovio pero menos que novio, o menos que amigo y más bien...bueno, no me gusta usar palabras mal sonantes.

Pero todo se andará, porque en la última edición quedaron fuera términos que acaban de entrar y tan profundos como peperos, ugetistas, beisbolero, gayumbos y culamen y sin embargo se han quedado fuera para la próxima ocasión palabras tales como 'link', 'choni', 'pibón', 'táper' o 'guasapear'...

Pues ya que las guardan para revisar, podrían ir tomando nota de:

'Hacer un Aguirre' con el coche; 'opaco' como sinvergüenza; 'ere que ere', como roba insistentemente, con terquedad; chavismo, castrismo y  'pablismo'; 'rajoyar' como sinónimo de vídeo-rueda de prensa; 'mandar un hormigos' en el móvil; hacer el Francisco-Nicolás entre los poderosos; 'teleoperador' al despertador de siestas; cambiar 'chivo expiatorio' por 'perro excalibur';  'urdangarinazo' o braguetazo en el que sale el tiro por la culata, o 'froilanazo'; 'pasar un Rato' (con mayúscula) como pasar un rato con mariscadas y lencería fina; o ya que en este acaban de entrar los billones billones con la acepción americana de mil millones, podríamos meter los 'pullolones', equivalentes a 1000 millones, o el 'tranvillón', equivalente a tirar 120 millones.

En nuestras redes sociales recogeremos sus propuestas y gustosamente las mandaremos a la Real Academia, para que limpie, fije y de esplendor.