miércoles, 1 de abril de 2015

La Semana Santa debería tener poco de semana y mucho de santa

Muy buenas tardes. Semana Santa, procesiones, incienso, iconografía, tambores, cadenas, saetas, penitencia, cofradías, oración, religiosidad...¿pero se identifica Semana Santa con solidaridad, misa, Iglesia, sacramentos, amor a Dios y amor al prójimo?.

 Esto es un ejercicio de pura autocrítica personal: ¿somos una sociedad creyente?, ¿somos un pueblo cristiano?. Porque no me hagan creer que estas manifestaciones son meramente actos culturales. Los sentimientos y las creencias las podemos ver en cada una de las esquinas de nuestra ciudad. Miles de personas dejan que aflore su Fé....pero ¿y porqué no van a Misa?, ¿porqué somos cristianos de Navidad y Semana Santa?. ¿Porque la Iglesia está trasnochada?,perdón, la iglesia somos todos y cada uno de nosotros, incluso los más apartados. Pero es más fácil criticar que cambiar las cosas. Hacemos penitencia, damos gracias y pedimos perdón públicamente, pero ¿dónde estamos cada vez que una familia es arrojada de su casa?.

 Y soy el primero que hago autocrítica: ¿me debo de conformar con transmitir valores en mis clases o en esta columna?, ¿hasta dónde han de resonar mis palabras más que mis acciones?, ¿no debería ser al contrario?.

 La Semana Santa no debe quedarse en una semana, igual que “todo el año es Navidad”, “todo el año es Semana Santa”, todo el año hay inmigrantes que tratan de pasar a este cómodo lado del mundo para vivir de nuestras migajas, todo el año es Semana Santa porque todo el año hay personas en nuestros portales tirados, todo el año es Semana Santa porque todo el año hay niños en nuestros colegios que no desayunan ni meriendan porque sus padres están en el humillante paro. Y esta Semana Santa hagamos algún propósito por los demás, algo de lo que el próximo lunes nos sintamos realmente orgullosos, al menos algo gracias a lo cual el próximo lunes podamos pensar con orgullo “este año para mi la Semana sí se va con el apellido de 'Santa' en mayúscula”.