lunes, 13 de abril de 2015

No se pueden sumar peras con manzanas, pero sí personas

El exministro Juan Fernando López Aguilar ha sido imputado por violencia de género. 

El mero hecho de hablar del tema ya supone en esta sociedad lo que se conoce como "pena de telediario", debido a la enorme y justificada repulsa social que causan las denuncias por violencia contra la mujer. Evidentemente no voy a entrar a juzgar cuánto de cierto puede haber en las declaraciones de sus hijos, ex mujer o excuñada, o en las del que fuera ministro de justicia, y como siempre me voy a limitar a dar datos para que sean ustedes mismos quienes, queridos oyentes, saquen sus conclusiones:

En España hay vigente una Ley de Violencia de género, que como toda ley tiene sus virtudes y sus carencia. Esa ley establece que ante denuncias de género los acusados, incluso con denuncias inverosímiles, pasan la noche en comisaría. No hay presunción de inocencia para un varón denunciado, y si quizá no tiene pena de telediario sí la tiene de vecindario, familiar, en el trabajo y en su propia estabilidad psicológica. 
Creo que el exministro merece la presunción de inocencia, pero también la merecen el resto de ciudadanos, independientemente de su género. Recordemos que en una denuncia contra una mujer, ésta sí tiene la presunción de inocencia y no es llevada al cuartelillo, si embargo un hombre sí.

Es evidente que algo falla en el sistema. Y algo falla porque entre 2005 y 2012 se presentaron más de un millón de denuncias, llegando a juzgarse sólo 328.000, de las cuales 208.000 fueron sentencias condenatorias. Son 208mil frente a un millón, ¿pocas?, ¡una barbaridad!, y lo que es peor, las que no se han denunciado, y las que siguen muriendo, sí, en esta sociedad supuestamente avanzada, siguen muriendo mujeres en manos de sus parejas o exparejas. Eso es lo que falla, y la solución la debemos de poner entre todos. Y la solución va desde el desprecio al que cuenta un chiste que ridiculiza a una mujer por el hecho de serlo, hasta una legislación coherente, donde no debe primar una condena a priori del género masculino como venganza a una injusticia social histórica de discriminación a la mujer, sino donde la legislación comience por una educación desde la base, formación, concienciación....ésa es a legislación que falla,  la educativa. Mientras desde pequeño un chico no vea a una chica de igual a igual de nada vale que aprenda a sumar, y se lo dice un matemático. 

Y acabo con una lección de matemáticas: siempre hemos enseñado que no se pueden sumar peras con manzanas, sin embargo, queridos oyentes, lo que sí que se pueden, y deben, es sumar hombres con mujeres, porque estamos sumando personas, y esto debemos aprenderlo antes de empezar a sumar números.